CASAS MILLENNIALS
Al paso de los días, la tecnología y el distanciamiento social ha permitido el desarrollo de herramientas para recrear experiencias para los nuevos compradores.
En el actual contexto, la realidad virtual y la inteligencia artificial han hecho factible durante la contingencia por el Covid-19 que mejore la experiencia de búsqueda en la adquisición o generaciones de opciones de arrendamiento en este período.
Esta generación que durante años, se marcó como poco interesados en la adquisición de propiedades, ahora se ha visto interesada en explorar opciones de vivienda marcadas por el acompañamiento de desarrolladores y asesores inmobiliarios en crear experiencias de búsqueda que muestren la oferta de vanguardia.
La startup La Haus asegura que esta generación representa 46% de la población mexicana de acuerdo con cifras del INEGI, lo que le lleva a ser parte importante de la población económicamente activa.
En este sentido, dice, una de las características de los millennials es que en el lapso de 20 a 30 años no existió una planificación de largo plazo, dado que antepusieron la vivencia de experiencias significativas como viajes y el apoyo a causas ambientales.
En este lapso, la vivienda fue cubierta a través de la renta de inmuebles con roomies por un largo período en el lapso de independencia; sin embargo, ahora se ve una inercia a buscar propiedades en venta.
Se trata de compradores de entre 25 y 35 años, solteros, sin hijos y más de la mitad pagaba renta antes de buscar casa propia.
Debido a que se trata de una generación nativa digital, la búsqueda y compras buscan ser concretadas digitalmente. Son expectativas que además están vinculadas con un sistema de seguimiento ágil y disponibilidad 24/7 para atender solicitudes.
Es por ello que existe un campo fértil para los recorridos virtuales, chatbots de primer contacto y formatos digitales de evaluación.
VIVIENDA ONLINE RALENTIZA
La situación para el mercado de la vivienda no ha sido fácil desde el año pasado, cuando empezaron las restricciones a las nuevas edificaciones en la Ciudad de México (CDMX).
Ahora, con el distanciamiento social, el entorno si bien es de oportunidades por los distintos programas que han desarrollado inmobiliarias, autoridades y los bancos que ahora disponen de costos del dinero competitivos, no es fácil.
Lo que el Covid-19 ha dejado también es un nuevo patrón de consumo en los compradores o usuarios de vivienda. Mucho se enfoca a la necesidad de áreas flexibles y/o adicionales que hagan factible el trabajo remoto o home office.
Este sólo hecho también lleva a la reflexión sobre la necesidad de evitar concentraciones con alta densidad social, una tendencia que va en sentido contrario de la integración de comunidades en zonas céntricas de las principales ciudades.
La nueva condición estaría generando la demanda de espacios que con el costo por metro cuadrado ante la escasez de tierra, haría inviable a los modelos de negocios del desarrollador de vivienda crear espacios con mayor metraje, pero al mismo costo.
Todo lo anterior es uno de los factores con los que habrán de jugar los modelos de desarrollo residencial, vertical y horizontal en las principales ciudades.
Una muestra de los cambios que se vive, es el efecto que provocó la cuarentena en los niveles de ventas, así como en las búsquedas de propiedades por internet para transacciones de compra y arrendamiento.
Hace unos días, la plataforma Vivanuncios de eBay reconoció una caída de 13% en las búsquedas de vivienda en venta por internet, siendo la CDMX, Yucatán, Nuevo León, Baja California Sur, Querétaro, Jalisco y el Estado de México las ciudades con mayor contracción.
Este mismo indicador profundizó en marzo su caída hasta 30% en las búsquedas de vivienda en renta, aunque también indicó que ha existido una dinámica de recuperación en las últimas semanas.
La plataforma Lamudi, por su parte registró en este período un ajuste de 22% en el lapso enero-marzo.
Y es que si bien la tecnología y plataformas digitales facilitarán la dinámica de servicios e información para el cierre de transacciones, la emergencia sanitaria podría detonar la necesidad de incorporar nuevas herramientas tecnológicas que faciliten la comercialización de propiedades.
En el listado de nuevas herramientas figuran los recorridos virtuales y la segmentación de búsquedas, sin embargo, algunas de las distintas fases que involucra una transacción aún dependen de los formatos tradicionales.
Se estima que sólo 6.4 millones de internautas busca inmuebles en plataformas digitales, al tiempo que entre enero y febrero el Sistema Nacional de Información e Indicadores de Vivienda (SNIIV) se registró la venta de 73 mil unidades a través del crédito tradicional, de las cuales 66% fue vivienda nueva.
CENTROS COMERCIALES POST-COVID 19
El escenario inmediato que vivirá el retail cuando las actividades retomen la nueva normalidad, no serán tarea sencilla.
Más aún cuando la inactividad comercial en tiendas físicas creó una crisis complementaria de liquidez, que dejaría al menos unas dos mil 500 unidades de las 14 mil tiendas que operan en distintos centros comerciales y que se unieron a la denominada Unión de Retailers de México (URM).
Y no sólo eso. Lo que vive este grupo de cadenas entre las cuales figuran corporativos como Alsea, Inditex México, H&M, Forever 21 y todos los que no han logrado operar debido a la cuarentena es apenas el inicio de un nuevo entorno en el que tendrán que convivir de cara a las disposiciones sanitarias.
Lo mismo tendrán que aplicar tiendas departamentales y de autoservicio, ahora con el valor agregado de las ventas en línea, que a juzgar por expertos llegó para quedarse y demandará adecuaciones que van más allá de las políticas sanitarias que permitan cumplir con la seguridad y confianza de los consumidores.
“Mantenerse en la mente de los consumidores mientras reducen momentáneamente parte de sus gastos por el Covid-19 y cambiar de rumbo diversificando al tomar modelos omnicanales flexibles con la transformación digital serán importantes”, dice una analista del mercado.
RESILENCIA INDUSTRIAL
El reinicio de las actividades productivas y una siguiente etapa del distanciamiento social son factores que junto con la autorización del nuevo acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, marcan una nueva etapa en el desarrollo del mercado inmobiliario industrial.
Por ello, la adopción de medidas de las autoridades en Estados Unidos y México serán coyunturales para la reactivación de la demanda y la reintegración de cadenas de suministro.
Se trata de una nueva etapa en la que no sólo se vislumbra el regreso a los niveles alcanzados antes de la contingencia, mediante la solidez con que contaban mercados industriales en el norte y centro del país.
Esa dinámica se vio favorecida con la inversión en proyectos de parques industriales de tipo especulativo en algunos corredores del Norte y con un menor dinamismo en la región Bajío.
Si bien la demanda bruta de espacios en el primer trimestre del año fue menor, el fortalecimiento de nichos como los hubs logísticos que alimenta el comercio electrónico y en el centro de México representan 20% de la industria a nivel nacional, de acuerdo con un reciente reporte de la empresa CBRE.
HOGARES ONLINE POST COVID
Son 5 las formas en que se transforma la experiencia de compra-venta de casas dinamizadas a partir del distanciamiento.
Los ejes que las dirigen son la tecnología, la inteligencia artificial y el Machine Learning, de acuerdo con la oficina de la firma La Haus en México.
Para esta startup proptech los esfuerzos por optimizar el mercado inmobiliario se ha fortalecido mediante la integración de innovaciones, dado que hacen viable detectar patrones y generar respuestas hacia nuevos consumidores que buscan una atención ágil, personalizada y funcional.
Los cambios que se observan en otros mercados que reinician actividades, se enfocan a una fuerte incidencia del trabajo remoto, mayores áreas de espacios abiertos, conectividad, espacios flexibles para distintas actividades y la vida en lugares cercanos a los espacios de trabajo cambiarán.
Algunas aplicaciones de la nueva tecnología se dirigen hacia la personalización en el proceso de compra, el reconocimiento de las tendencias de búsqueda, la inclusión de experiencias como los recorridos virtuales y mayor seguridad en las transacciones.
Un factor complementario de los cambios es la mayor demanda por viviendas inteligentes, que integren dispositivos y sistemas inteligentes que incluyan sistemas de ahorro energético, control de clima, asistentes virtuales o iluminación inteligente, entre otros.
LOS RETOS DEL RETAIL MEXICANO
Como en otros países, la llegada del comercio electrónico a la vida cotidiana a partir del distanciamiento social por el Covid-19, es sólo la parte inicial de la transformación en que se ve involucrado el negocio de los centros comerciales y tiendas minoristas.
México no es la excepción. El cierre de tiendas físicas ha venido a generar profundas reflexiones sobre los cambios que experimentará la industria del comercio a partir de la era posterior a la contingencia sanitaria.
La ausencia de compradores en las tiendas y lo que será en su momento, la reapertura conforme a las tres etapas de la “nueva normalidad” anunciadas por el gobierno federal, tras el confinamiento serán el detonante de cambios importantes en el sector.
Basta como ejemplo, lo que hoy puede verse en almacenes de algunas ciudades de Texas, que están reabriendo el comercio, pero sólo con el 25% como uso máximo de compradores. Entre otras muchas cosas, Macy´s y Nordstrom han empezado a modificar de manera complementaria actividades como las áreas de prueba de ropa, prendas que de no comprarse deberán pasar por un tiempo de observación, con el costo implícito de sanitización.
Este solo factor, traducido a las grandes áreas de food court de comida rápida de los centros comerciales exigirá una redistribución en la distancia de las mesas y costos de limpieza y parámetros que garanticen la seguridad de empleados y consumidores.
Otro aspecto fundamental son las estructuras para el comercio electrónico. Algunos retailers logrado consolidar los sistemas e incluso llegaron a automatización los empleos y procesos de distribución.
Como nunca una vez más la experiencia del consumidor, en especial la vinculada con la seguridad para asistir a los espacios comerciales es uno de los retos que deberán resolver desarrolladores, arquitectos, operadores y administradores de tiendas minoristas, cadenas departamentales y de autoservicios.
Para algunas firmas de planeación y arquitectura especializadas en el comercio, la pandemia sólo aceleró la necesidad en las empresas de insertarse en los sistemas de compra en línea, el click and connect y los procesos de entrega.
Es decir, todo lo que involucró las grandes apuestas de quienes invirtieron para el desarrollo de servicios sin venta de mostrador, soportados en sistemas de recolección y entrega finales, están capitalizando la coyuntura.
Lo hicieron a través del desarrollo de aplicaciones e infraestructura tecnológica, para incluso generar desde el celular procesos de compra, integrando sistemas de pago, donde ni siquiera es necesario tocar tarjetas, ni digitar terminales. Esa tendencia del customer experience hizo que algunas cadenas como Starbucks Coffee hicieran posible en mercados desarrollados, comprar en línea y recoger los productos, sin necesidad de hacer fila para ordenar y luego esperar por los alimentos.
Se estima que actualmente las principales cadenas de autoservicio y departamentales mueven entre 15 y 20% de su inventario mediante ventas online, el resto se hace en el piso de venta.
Esta revolución ha llevado a muchos en unos pocos días, a cuestionarse si lo que viene con el ingreso al new normal, termine por reconfigurar espacios públicos, las áreas de ventas, el formato de las cadenas big box (grandes cajas).
Ya en los últimos años, el debate se había centrado en la muerte de algunos conceptos comerciales de grandes cadenas y centros comerciales. Se encontró alivio con el desarrollo de proyectos con espacios comerciales con grandes áreas abiertas.
Pero de nuevo, la apuesta por modelos de desarrollo integrada por usos mixtos y grandes concentraciones, no tendrá por el momento espacio en la cotidianidad del comercio.
Se trata además de cómo los espacios construyen la confianza de consumidor con modelos eficientes en términos de seguridad, ambiente, confort y áreas abiertas.
Definitivo, ello implica cambios profundos en la redistribución de los espacios, el reacomodo de los almacenes como hoy están concebidos, con áreas de venta acotadas y grandes espacios para los inventarios.
El tema es amplio y revelador de lo que depara la nueva normalidad a las empresas y consumidores. Lo es principalmente en las ciudades de grandes concentraciones, complejos inmobiliarios también de usos mixtos donde la convivencia y los espacios públicos generaban hasta hace unas semanas una intensa vida social.
La línea del tiempo de lo que viene, se irá definiendo al paso de los días, una vez que se retome la actividad y se controle la pandemia. Mientras eso no suceda, el retail tiene que pensar en una fórmula distinta, pensada un futuro inmediato que revolucionó la operación.
Artículo publicado en El Financiero|Bloomberg.






