OFICINAS 2020

Uno de los resultados esperados por la profunda transformación que vivió en 2020, es el mercado corporativo de CDMX, a partir de la pérdida de dinamismo en la economía y los negocios con una caída de 9% del Producto Interno Bruto (PIB).

En consecuencia, la demanda neta de oficinas al cierre del año pasado se contrajo 83 mil 920 metros cuadrados, el nivel más representativo en dos décadas, según el reporte del período de Cushman & Wakefield (C&W).

Lo anterior, representó que la disponibilidad acentuada al término de la primera mitad del año, en edificios corporativos creciera por subarrendamientos como por oferta directa. Esto se reflejó un nivel de 14.7% para el promedio de todos los estándares de edificios  y a 16.8% para los corporativos clase A.

Otro factor relevante es que para un final de año, se registró una recuperación modesta, muy diferente a la fortaleza de los cierres que se han tenido en períodos anteriores, e incluso de manera histórica.

Con todo, el precio promedio de renta de salida por m2 registrado ascendió a 20.50 dólares, como reflejo de la disponibilidad de espacios acondicionados que mejoran su valor en el mercado ante los posibles inquilinos que ya no tienen que adecuar sus corporativos.

Si bien la mayoría de los sub mercados de la ciudad tuvieron absorción negativa, el corredor Insurgentes tuvo una demanda neta positiva relevante, 19,817 m2 tan sólo en edificios clase A.

Dicho contraste ratifica la importancia que la accesibilidad y la disponibilidad de buenos medios de transporte tienen para los inquilinos.

Para competir con las áreas que tienen esta ventaja, se observó un crecimiento en las concesiones e incentivos que se ofrecen a los inquilinos en otras zonas.

El reporte también establece que la oferta la suspensión de los trabajos de construcción hizo que se retrasara la entrega de la mayoría de los proyectos previstos para 2020.


XIGERA SAFARI LODGE

Lujo y entorno sustentable, es la combinación de este resort en Botsuana, otro de los resorts esperados en 2021.

Ubicado en el lado oeste de la Moremi Game Reserve, Xigera es la consolidación de un sueño de toda la vida para los hoteleros sudafricanos, Tollman y su carta de amor a África. El Xigera Safari Lodge en honor al Pied Kingfisher, ave típica de la región, está integrado por 12 elegantes, confortables e íntimas suites. Cada suite refleja en su diseño el entorno externo y cuenta con elementos de decoración hechos a mano que incluyen esculturas de bronce, obras de arte locales y muebles hechos con materiales naturales que combinan la autenticidad africana y el diseño sofisticado.

La oferta de actividades incluye una experiencia de inmersión en el delta del Okavango, además del alojamiento en la Baobab Treehouse, una casa en el árbol, ubicada a un kilómetro del lodge. En medio del aislamiento de esta casa del árbol escultórica, los huéspedes experimentarán África en su forma más cruda.

Al centro de Xigera se encuentra Boma, el restaurante central del lodge al aire libre, donde se ofrecen sabores de la gastronomía de África y desde su terraza es posible visualizar Okavango.

 


SLOWDOWN & REOPENING

Pese al impacto generado por el COVID-19, el negocio de la hospitalidad visualiza un período de recuperación que iniciaría a nivel local la segunda mitad de este 2021 y en el ámbito internacional en 2022.

Para muchos es conocido que el turismo representa el 9% de la actividad económica de México, apenas por debajo de España cuya representatividad era del 12% antes de la pandemia.

De acuerdo con la Organización Mundial del Turismo (OMT) México ocupó en 2019 la posición 7 en el ranking global, en relación con la llegada de 45 millones de turistas internacionales, que apenas en 2018 alcanzó niveles récord.

Por ello la crisis sanitaria ha representado una desaceleración de 7% en este indicador y ante el nuevo pico de contagio, lo relevante es visualizar hasta donde es posible evaluar su efecto en la hotelería.

En un reporte al tercer trimestre de 2020, la firma CBRE destaca lo que se espera de esa mencionada recuperación en el próximo bienio, dado que considera hasta ese momento las cifras generadas por la OMT de julio donde 40% de los destinos a nivel mundial habían iniciado la reapertura, con uno de los niveles más bajos en confianza del viajero.

Hasta el tercer trimestre del año pasado, la perspectiva se enfoca en la recuperación del desplazamiento del turismo mundial y la mejora en la confianza del consumidor, luego de un año en el que el empleo en el turismo mexicano cayó al menos 2.2%.

El miedo al contagio y la confianza del viajero, son elementos clave para una industria que hasta la primera ola de contagios (agosto), tenía 80 países totalmente cerradas sus fronteras, 7 estaban listos para la reapertura y 47 países no tenían restricciones.
El escenario con el nuevo pico de contagios es complejo, incluso para los destinos nacionales. Lo aprendido en estos meses, dejó como sugiere el reporte señalado una reconfiguración de la forma tradicional en que operaban los hoteles.

Nos referimos a niveles bajos de contacto e interacción, máximo uso de tecnología y protocolos de distancia saludable. Este proceso ha representado la emisión de certificados, e iniciativas para favorecer el reboarding en el negocio hotelero.

Como hemos mencionado, la tecnología ya influía en la etapa previa la operación de los distintos resorts. Ahora la irrupción en la operación abarca áreas de reservaciones, check in, servicio a cuartos, llaves virtuales, cabinas de sanitización y todo lo involucrado con el touchless.

Son relevantes también las iniciativas como la desarrollada por Hilton Hotels & Resorts con Lysol y la Clínica Mayo, además de la creación del Global Cleaning Council, que lideró Marriott International.

Los cambios no sólo se generan en la operación del negocio, sino en las distintas transacciones que se ven venir con el actual entorno.
Basta recordar lo ocurrido en la segunda mitad de 2019 cuando se registró la venta del hotel La Perla en La Paz, Baja California Sur, el Rosewood San Miguel Allende, el Waldorf Astoria Los Cabos Pedregal y los Belmond Maroma en Quintana Roo y el Belmond Casa de Sierra Nevada en San Miguel de Allende, entre otros.
Algunos analistas visualizan que en el negocio se preparan no sólo procesos de compra ventas y reacomodo en los portafolios, particularmente por la profundidad del impacto en los hoteles de negocios y los nuevos nichos que sugieren los cambios de hábito de los viajeros. Así que seguro vendrán reciclajes lógicos de uso ante el contexto actual.

Artículo publicado en El Financiero|Bloomberg


RESET BUTTON

Para nadie es una sorpresa que el real estate vivirá un mayor impacto por el estrés de 2020. El momento recesivo por el que atraviesa la economía global estresó el desempeño de empresas, industrias y los hogares.

En consecuencia, la demanda de bienes y servicios, al igual que la reacción de las empresas han vivido un proceso de ajuste dado que la actual recesión tiene tintes distintos a lo experimentado en otras etapas de ciclo bajo en la industria.
Catalogada por muchos como la peor contracción de la historia que reflejó en mercados como Estados Unidos un colapso económico, la pérdida de 20 millones de empleos y el subsecuente impacto en distintas industrias.

En particular, es justo este reset el que modificó escenarios en la inmobiliaria al aportar ganadores, perdedores y los ubicados en el nivel intermedio. Todos están sujetos al desempeño de inmuebles, los ajustes y la apertura de oportunidades de inversión.

Son indiscutiblemente, como distintos análisis de firmas globales lo han expuesto, ganadores aquellos involucrados en sectores como el industrial-logístico, los data centers y las ciencias.
Queda el extremo opuesto la industria del retail, con la subsecuente revolución que aceleró la incorporación del e-commerce, que fue el salvavidas para quienes estuvieron listos o se subieron a la ola digital.

Pero a meses de distancia, es un hecho que la profundidad del extremo bajo del ciclo no sólo es amplia, sino que se prevé una prolongada recuperación.

Así que indiscutiblemente las empresas incorporadas en sectores vinculados con el impulso que generan los demográficos y conductores saludables, saldrán con mayor rapidez del proceso.


TAMARINDO

Es el complejo de lujo que Four Seasons eligió para abrir puertas en el Pacífico mexicano.

Ubicado en más de 800 hectáreas de una reserva ecológica en la costa ubicada en el estado de Jalisco, entre las ciudades de La Manzanilla y Barra Navidad, el proyecto nutre con su concepto la vasta oferta turística de proyectos de lujo en la zona.

La región, conocida como la Costa Alegre, es un destino caracterizado por sus pintorescas playas, bosques y topografía única.

En el diseño arquitectónico e interiorismo se involucraron las firmas arquitectura e interiorismo LEGORRETA y Taller Mauricio Rocha + Gabriela Carrillo.

El nuevo Four Seasons Tamarindo contará con 155 habitaciones, la mayoría con vistas panorámicas.

Entre las actividades del hotel figuran experiencias como el avistamiento de ballenas, actividades acuáticas y mercados locales.

En el complejo de lujo se integraron cuatro restaurantes, tres piscinas, un spa completo, gimnasio, sala de juegos, centro de deportes acuáticos, canchas de tenis y salones para eventos.

Adicionalmente se integró un campo de golf de 18 hoyos, diseñado por David Fleming.


OUTDOOR RESORTS

La industria de los resorts inicia 2021 con severas consecuencias de la crisis por el COVID-19, a pesar de las noticias sobre los procesos de vacunación.

Basta recordar observar lo ocurrido con el tráfico aéreo internacional que cayó 67% en 2019, un nivel que no se veía desde 1999, de acuerdo con la firma Cirium.
El hecho de que la pandemia haya borrado 21 años de crecimiento en unos meses, desde que inició el distanciamiento social, es sólo reflejo del gran reto que ha obligado a la industria inmobiliaria turística a reinventarse.
Parte de esta circunstancia se ha reflejado en ajustes de inversión, que hasta el primer semestre del año pasado eliminó cuatro mil cuartos de hotel en los pronósticos que existían de nuevos proyectos en corredores como Cancún, Riviera Maya, Los Cabos y Riviera Nayarit, entre otros.

La ola de nuevas tendencias sugiere que las actividades al aire libre llegaron para quedarse. Si bien, como aquí hemos comentado, prácticamente los hoteles ubicados en el segmento de lujo han aplicado cambios en su infraestructura, muchos de ellos ya disponían de grandes áreas abiertas para los volúmenes reducidos de viajeros.
Incluso parte de ellos tienen integrado un componente de residencias que operadas por marcas globales, están haciendo la diferencia para los compradores que buscan maximizar inversiones de este tipo.

La generación de experiencias y actividades al aire libre, superan lo experimentado por cadenas involucradas en el bienestar y el turismo sostenible. La nueva ola y explosión del turismo carretero, al igual que actividades crecientes como el glamping de lujo y expediciones diferenciadoras están totalmente vinculados con las tendencias de los viajeros en el año que inicia.
Existen múltiples encuestas, pero una en particular que ratifica lo comentado es la que Airbnb resume del viajero actual: vivir en cualquier sitio, vacacionar en casa y viajar en grupo.

Los grupos de inversión lo saben y han dispuesto una serie de modificaciones en los espacios para adecuar no sólo áreas de los resort al aire libre, sino transformar áreas que hagan posible la tendencia del staycation (stay: quedarse y vacation:vacaciones).

Esta inercia impacta por igual las plataformas digitales que han sabido adecuarse a los nuevos tiempos.

Es justo la digitalización del alojamiento de propiedades vacacionales la que con mayor facilidad se está adecuando, luego de que logró hacer más eficientes los niveles de ocupación en la industria del alojamiento.
Hasta hace 2 años, el número de unidades completas activas ofertadas al mes en México había crecido 45.7% en entidades como Baja California, Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato, Oaxaca, Quintana Roo, Sinaloa y Yucatán.

Lo que hasta ahora se puede visualizar es que las dinámicas en esta industria se transformaron y que con un orden distinto del tiempo laboral y descanso, veremos distintos fenómenos de inversión.
Particularmente el negocio turístico inmobiliario es de los más sensibles ante los cambios de hábitos de las generaciones susceptibles de consumir la oferta. Indiscutiblemente baby boomers y millennials son desde hace meses, el centro de debate para quienes buscan atraerles.

Artículo publicado en El Financiero|Bloomberg


MILLENNIALS & COVID

Catalogada por los inversionistas como la generación desafortunada, es el próximo mercado de consumo en el real estate.

Entre los principales elementos que les caracterizan destaca los retos que representa para el mundo laboral el trabajo remoto, la manera en que han enfrentado las dificultades económicas, el bajo bienestar y las bajas conexiones con el mundo laboral.

La perspectiva no sólo corresponde a firmas globales en bienes raíces, sino en lo que han generado algunas encuestas como la que este año hizo Deloitte.
En Global Millennial Survey 2020 el resultado es revelador. El futuro de esta generación se basa en la flexibilidad, la fidelidad e inclusión.

En tiempos del COVID-19 las corporaciones aprendieron que las creencias de este grupo se mantienen presentes y que pese al daño que vivieron, se reforzaron sus posturas respecto a la diversidad, inclusión y equidad.

La pandemia y escenario recesivo logró que se concentraran en el futuro financiero de largo plazo, así como la empatía por las necesidades de los demás y el equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

En lo que atañe al real estate, destaca una mayor inercia hacia el trabajo flexible y el aprendizaje de las empresas en que responden a los objetivos bajo esta modalidad de trabajo.
Incluso algunos analistas consideran que pudieran ser un agente de cambio, aunque el principal reto será mejorar el bajo nivel de concentración que experimentan respecto a otras generaciones como los baby boomers, para reducir el número de horas que dedican a una tarea.