IMPACTO COVID-19

Entender el daño que el distanciamiento social causó, requiere estratificar los efectos. Existen previo al análisis inmobiliario, consideraciones de salud y contexto macroeconómico.

Sin embargo, el crecimiento económico es un termómetro de lo que se espera vendrá para la actividad en las propiedades comerciales.

Un análisis de la firma C&W indica que a medida que el desempeño económico recupera su dinamismo, se crean empleos que favorecen una mayor absorción, arrendamiento, crecimiento de los valores de rentas, crecen los inventarios y por ende, las propiedades para administrar y crear actividad en el mercado de capitales.

Otro aspecto es la manera que el coronavirus aceleró la participación del comercio electrónico en el comercio minorista tradicional. Muestra de ello es la participación que en Estados Unidos tuvieron las ventas en línea tuvieron en el total de las ventas minoristas, que llegó a 16%.

El efecto complementario de esta actividad, dice la previsión, es el impulso en la demanda d espacio logístico industrial que en ese mercado está recuperando la demanda que existía antes de la crisis.
En consecuencia, las tasas de ocupación llegaron a 95% en el segundo trimestre. Igual ocurre con los centros de datos y los bienes raíces enfocados al internet, ciencias y los bienes raíces en los suburbios.

Un tercer aspecto de la estratificación del daño es el mercado de oficinas con los desafíos que enfrenta ante las nuevas formas de colaboración empresarial.